El proceso creativo

Partiendo del hecho de que la creatividad es una capacidad humana individual, de que todo ser humano es creativo en mayor o menor medida, y de que la creatividad es uno de los pilares básicos de las terapias artísticas, entonces, es importante entender ¿qué es el proceso creativo bajo un enfoque terapéutico?

El proceso creativo puede definirse como un conjunto de etapas identificables que experimenta una persona para lograr un producto u obra creativa dentro de un ámbito o contexto específico (López Pérez, 2007). Para Fiorini (2007), el psiquismo de un sujeto, en cuanto a creador, se integra por tres grandes espacios:

  1. Lo dado (punto de partida de todo proceso creador): es donde se encuentra lo ya constituido en el sujeto, los objetos conocidos, las formas establecidas, las maneras de relacionarse a nivel personal, familiar, social y cultural, las que han sido aprendidas, las conocidas.
  2. Lo imposible (lugar de la búsqueda incesante): es donde se lleva a cabo la lucha del psiquismo que se aferra a lo dado y los impulsos creadores, que llevan al sujeto a desorganizar lo ya dado, es donde la búsqueda por lo desconocido, lo imprevisible, es incesante; en este espacio existe el caos creador, las formas son confusas, no emergen del todo, se generan ensayos y pruebas, experimentaciones de aquello que se busca.
  3. Lo posible (lugar en el que termina el proceso creador): es donde se construyen los nuevos objetos, las nuevas formas, las nuevas relaciones, se constituye lo posible como alternativa a lo real y se instaura en el psiquismo del sujeto. Lo construido en esa búsqueda del proceso creador, se instala en el espacio de lo dado y el ciclo vuelve a empezar.

Entre estos tres grandes espacios (lo dado, lo imposible y lo posible), existen áreas de intersección, donde se da cabida a las pulsiones creadoras, pulsiones de vida y muerte (siguiendo a Freud), que llevan al sujeto a pasar de un espacio a otro (Fiorini, 2007):

  1. Zona de la transgresión: ubicada entre el espacio de lo dado y el espacio de lo imposible, ahí es donde se lleva a cabo la tensión dinámica por parte del sujeto que, por un lado, se aferra a lo ya dado y por otra, siente la necesidad (pulsión) de buscar algo diferente; esta situación lo coloca en un estado de ansiedad y placer al mismo tiempo, lo que hace que esa búsqueda no cese hasta que logra llegar por completo al espacio de lo imposible; en esta zona, el sujeto experimenta las tensiones internas (psicológicas) y externas (sociales), que lo impulsan a comenzar el proceso creativo.
  2. Zona de maduración: se genera entre el espacio de lo imposible y el espacio de lo posible, aquí es donde empiezan a emerger formas más definidas, pero que aún no se autosostienen, aún están en lo que podría compararse a un estado de maduración para que esa obra, pueda cobrar vida propia, cuando esa creación se autosostiene, se logra llegar al espacio de lo posible.

No podemos olvidar que, para que esta traslación de un espacio a otro sea posible, es importante considerar que el sujeto pasa por cuatro etapas del proceso creativo (Fiorini, 2007):

  1. Exploratoria: se da del espacio de lo dado al espacio de lo imposible, incluyendo una zona de intersección de transgresión; esta etapa se caracteriza por generar elementos desorganizados en un caos creador que es necesario para trabajar. El sujeto se establece en un espacio de pérdida, de desidentificación, de operaciones destituyentes, pero esas operaciones son, a nivel inconsciente, parte de un trabajo activo por cuya vía, el sistema establece al sujeto creador en un estado de disponibilidad que le permite salir de los límites de lo dado, es decir, de crear una apertura de ese mundo.
  2. Transformación: se da del espacio de lo imposible al espacio de lo posible, incluyendo la zona de maduración; en esta etapa lo creado aún no se sostiene por sí mismo ya que no ha arraigado en el individuo y se caracteriza por todas aquellas nuevas formas que son reproducidas por el sujeto y que van de las no definitivas a las definitivas. En esta etapa es donde se generan producciones de nuevas formas a partir de las ya conocidas, con el riesgo del caos, así se abre la posibilidad de construir nuevas representaciones, formas, objetos y relaciones, construir lo posible como alternativa a lo real y en ese lugar de lo posible, hacer brotar una nueva realidad.
  3. Culminación: se da del espacio de lo posible al espacio de lo dado; en esta etapa finaliza la búsqueda de las nuevas formas y éstas, al autosostenerse, pueden ser observadas por el sujeto en una especie de fascinación al haber sido posible su realización. Justo al final de esta etapa y antes de que inicie nuevamente la de exploración, se encuentra la etapa de:
  4. Separación: que es el final del proceso creativo, donde la obra, al tener vida propia, permite que el sujeto creador pueda separarse de ella sufriendo un duelo de separación y es cuando la obra ingresa al espacio de lo dado, por lo que el ciclo del proceso, puede volver a empezar.

Ahora bien, no podemos olvidar que durante el proceso creativo también es necesario observar el contexto en el cual esa creatividad se lleva a cabo. Dentro de la psicología se considera el contexto familiar, social, educativo o laboral y cultural de un individuo, en tanto que éstos ámbitos son determinantes para la construcción psíquica del sujeto. No se puede entender la obra o producto creado sin el individuo y a éste, sin el contexto, ya que es éste el que puede estimular o inhibir las manifestaciones creativas en el individuo (Cagliero & Chorolque, 2011; Fiorini H., 2006; Guilera, 2011; López Pérez, 1995; Romo, 2005; Zinker, 2003).

La importancia de entender por parte del terapeuta artístico el contexto, no sólo radica en ubicar la obra para que ésta cobre la relevancia que tiene para el sujeto creador, sino también, para no realizar interpretaciones que lleven a una mala y/o equivocada lectura de lo que el sujeto acaba de crear. Ahí radica la importancia de que el sujeto que está en terapia artística, explique su propio proceso creativo y le otorgue significado a cada uno de los elementos, materiales, formas, colores, composición, sonidos, movimientos, expresiones, tonalidades, que ha llevado a cabo durante su proceso creativo.

De esta forma, el proceso creativo es importante porque es ahí donde se genera la transformación de la narrativa de vida de un individuo, por ello es de suma importancia que un buen terapeuta artístico no interprete, sino que tome en cuenta el significado, lo que dice, lo que no dice, cómo lo dice, desde dónde lo dice el sujeto, para explicar su propio proceso, empoderándolo de su puesta en acto creativo y de su capacidad para transformar su realidad desde su fuerza creadora.


Bibliografía

Bergson, H. (2006). Materia y memoria: ensayo sobre la relación del cuerpo con el espíritu. Buenos Aires, Argentina: Cactus.

Cagliero, N. D., & Chorolque, G. (2011). Los caminos de la creación: investigación sobre los bloqueos creativos en los Artistas Plásticos. Córdoba, Argentina: Universidad Nacional de Córdoba.

Cordeiro, M. (2008). Territorio Ciudad Juárez: cultura emergente para la cohesión social. Chihuahua: Ayuntamiento de Ciudad Juárez.

Fiorini, H. (2007b). El psiquismo creador. Formaciones de procesos terciarios. Una tópica del psiquismo creador. Recuperado el 23 de agosto de 2017, de hectorfiorini: http://www.hectorfiorini.com.ar

Fiorini, H. J. (2007). El psiquismo creador. Vitoria-Gasteiz, España: Producciones Agruparte.

Guilera, L. (2011). Anatomía de la creatividad. Sabadell, Catalunya, España: FUNDIT – Escola Superior de Disseny ESDi.

López Pérez, R. (1995). Desarrollos conceptuales y operacionales acerca de la creatividad. Recuperado el 20 de junio de 2017, de Neuronilla.com: www.neuronilla.com/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=203

López Pérez, R. (1998). Prontuario de Creatividad. Recuperado el 23 de junio de 2017, de UDP.CL: http://www.udp.cl/comunicacion/magcom/docs/ProntuarioCreatividad.pdf

López Pérez, R. (2007). UDP.CL. Recuperado el 27 de mayo de 2017, de Diccionario de Creatividad. Conceptos y expresiones habituales del campo temático de la creatividad.: www.udp.cl/comunicacion/magcom/docs/diccionario.pdf

Romo, M. (1998). Teorías implícitas y creatividad artística. Arte, individuo y sociedad., 10, 11-28. Obtenido de Arte, individuo y sociedad.

Romo, M. (2005). Creatividad como un sistema caótico. (h. vidad%20IACAT.pdf, Ed.) Recrearte, 4(1). Obtenido de IACATCOM: http://www.iacat.com/revista/recrearte/recrearte04/Seccion1/caos%20y%20creati vidad%20IACAT.pdf

Zinker, J. (2003). El proceso creativo en la terapia guestaltica. D.F., México: Paidós.

2019-02-12T14:14:43+00:00marzo, 2018|Sin comentarios

Deje su comentario