Cinco estrategias para conquistar tus miedos

Conquistar mis miedos

Conquistar mis miedos

Vivir con miedo no es nada fácil, de hecho, te pierdes de muchas oportunidades grandiosas que te ofrece la vida. Sin embargo, cuando un miedo nos atrapa, es complicado salir de él. Si has leído mis artículos ¿qué es el miedo? Y ¿el miedo te paraliza o te pone en acción? Entonces, será más fácil para ti, poner en práctica estas cinco estrategias para conquistar tus miedos:

 

Respira, reconócelos.

Estás diseñado para huir, es verdad, pero también es cierto que nuestra amígdala, que activa esta reacción desde tiempos prehistóricos, no dejará de hacerlo. La diferencia es que ya no nos atacan tigres, ni osos, ni lobos… Para. Respira.

Analiza qué es lo que te está generando esa sensación de miedo. ¿Es una amenaza real o es una amenaza que han creado tus pensamientos? Ponle nombre a tus miedos, identifícalos, reconócelos, dimensiónalos.

 

Reprográmate.

La gran mayoría de los miedos tienen que ver con el fracaso o la equivocación. Nos han enseñado que fracasar o equivocarse está mal, que es de débiles, que no es correcto. ¿Sabías que se aprende mucho más de las equivocaciones que de los aciertos? ¡Así es! El fracaso y la equivocación, son una oportunidad para aprender, mejorar, crecer y encontrar un nuevo camino. ¡Reprográmate!

Thomas Alva Edison, el creador de la bombilla, al dar a conocer su invento al mundo dijo: “No fueron mil intentos fallidos, fue un invento de mil pasos”. ¿De cuántos pasos se integra tu propósito de vida?

 

No huyas del miedo, solo empeora

No huyas del miedo, solo empeora

Haz de tus miedos, tus mejores aliados.

¿Cómo hago eso? Dándote permiso de ir poco a poco.

  • Identifica qué te hace sentir y dónde se siente. Por ejemplo, si te sudan las manos o te sonrojas, haz conciencia de que es una manifestación física del miedo y que no llegará a más. Respira.
  • Atrévete a hacer pequeños cambios. No es necesario que de la noche a la mañana te transformes. Por ejemplo, si temes hablar en público (gente que no conoces), puedes empezar por atreverte a hacerlo en un pequeño grupo de gente conocida. Dale tiempo a tu cuerpo de sentirse seguro. No corras. Vuelve a respirar. Y poco a poco, ve aumentando el riesgo, hasta que tu cuerpo entienda que no pasa nada, que estarás seguro.
  • Escúchalo. Recuerda que algo tienes que aprender de tus miedos. ¿Qué te están queriendo decir? ¿Sabes cuáles son tus límites? Por ejemplo, el miedo al rechazo: no se trata de ti o de cuánto vales, se trata de lo que la otra persona prefiere, quiere o necesita; este miedo te enseña humildad, a entender, como dice el dicho: “nadie es monedita de oro para gustarle a todo el mundo”, te enseña que tal vez la otra persona necesita a alguien diferente a ti, no mejor ni peor, simplemente, diferente.

Así, cuando identificas lo que te provoca físicamente ese miedo en particular, te vas atreviendo a hacer pequeños cambios para que tu cuerpo se acostumbre y, pones atención a los aprendizajes que debes asimilar con respecto a tus miedos, entonces, es cuando puedes empezar a ver tus miedos como buenos aliados, permitiéndote ser más precavido para alcanzar aquello que te propongas o simplemente a sentirte mejor contigo mismo y ser más feliz.

 

Frente a cualquier miedo: opta por intentarlo.

Hazlo a pesar del miedo

Hazlo a pesar del miedo

No se trata de huir del miedo, ya hemos visto que eso no es una buena solución porque solo crece más el miedo. Se trata de decidir a tu favor, a pesar del miedo, poniendo tus habilidades y capacidades a tope para lograr aquello que no te parecía posible y poder así, conquistar tu miedo.

 

Cuando entendemos el miedo como un reto, como un motor, entonces es posible conquistarlo y avanzar. Por ejemplo, si tienes miedo a hacer algo, tienes dos opciones: a) no hacer nada y quedarte como estás, o b) poner en acción tus habilidades y capacidades para estar alerta y despierto y atento para ir poco a poco aprendiendo, esforzándote, convenciéndote y dándote permiso de intentarlo. Recuerda que, si no lo intentas, ya habrás fracasado. Si lo intentas, habrás encontrado una manera de cómo no hacerlo, abriéndote a otras posibilidades para conseguirlo.

 

Vive a pesar del miedo y conquístalo.

¿Es bueno vivir con miedo? Lo es cuando su función es mantenerte con vida, en alerta y seguro, como un motor que te impulsa a continuar, a moverte. Lo malo es cuando dejas que se apodere de ti y te paraliza. A pesar del miedo que vivas, puedes ponerte en acción, no importa qué tan grande sea, lo importante es atreverte, poco a poco, a dar un paso.

Conquistar el miedo no es otra cosa más que atreverte a hacer las cosas y darte cuenta que el fracaso, el verdadero fracaso, es que no lo intentes. Inténtalo hasta que te des cuenta que el miedo ha desaparecido.

 

Conquistar el miedo

Conquistar el miedo

¿Las terapias artísticas me pueden ayudar a conquistar mis miedos?

¡Claro que sí! Las terapias artísticas favorecen la expresividad y te enseñan herramientas para identificar tus miedos, ponerles nombre, analizarlos, aprender a escucharlos y diseñar estrategias que te ayuden a convertir tus miedos en tus aliados.

También, a través de las terapias artísticas, podrás diseñar estrategias para que, una vez que tus miedos se vuelvan tus aliados, puedas conquistarlos y vivir una vida más plena y feliz.

Si crees que necesitas ayuda para conquistar tus miedos, no dudes en contactarme. Si tú has puesto en acción otra estrategia para conquistarlos, ¡me encantará que la compartas conmigo!

Espero que estas 5 estrategias para conquistar tus miedos te ayuden a lograr aquello que siempre has soñado.

 

 

2019-07-22T14:44:00+01:00

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